jueves, 1 de noviembre de 2007

Teatro griego y reinterpretación del mito en Topografía de un desnudo de Jorge Díaz

Lunes 5 de noviembre prueba de interpretación: "memorización e intencionalidad"
Nota directa al libro



por María Carrillo López

La influencia del mundo griego en nuestra realidad y en la tradición literaria es poco menos que irrefutable. Por esto, cobran relevancia las ocasiones en las que se utiliza esta influencia para evidenciar el cambio en los valores sociales a través de las distintas épocas. Este es el caso de la obra Topografía de un desnudo Jorge Díaz.

Topografía de un desnudo, escrita por Jorge Díaz en 1965, revisada en 1966 y 1967, y estrenada por primera vez en la Habana en 1966, narra de manera retrospectiva los últimos momentos de Rufo, su protagonista. El personaje de Rufo es el de un mendigo que vive rodeado de otros indigentes en un terreno abandonado de una gran ciudad no concretada en un país indefinido de Latinoamérica. Es una opinión ampliamente consensuada entre los críticos que, como apunta Woodyard (66), la obra se inspiró en la masacre de un grupo de favelados en Brasil, hecho que en su momento fue recogido por los medios de comunicación, pero que pasó inadvertido entre tantos otros. El mismo Díaz no desmiente la conexión y abre así la obra expresando ambos, la inspiración en un hecho concreto para la elaboración de la historia: “La obra está basada en un suceso real ocurrido en un país latinoamericano y del cual los periódicos informaron en su oportunidad” (Díaz 9) y la búsqueda de una universalidad “…pero los hechos podrían suceder en cualquier país donde se encuentre injusticia, represión y violencia.” (Díaz 10).

Para conducir la temática de denuncia social se presenta la historia de Rufo. Éste, que fue una persona culta e integrada socialmente en un pasado muy lejano, según se desvela información sobre el personaje, es descrito como un vagabundo, alcohólico, infiel y una persona en la que no se puede confiar. Rufo desaparece a menudo, dejando sola a su pareja, tiene tratos con la policía y es, en conclusión, un individuo sin apenas moral o valores personales. La pregunta entonces es ¿Por qué elige Díaz a un personaje tan deplorable como protagonista de su obra? En respuesta a esto pretendo explorar la conexión entre Topografía de un desnudo y La Odisea de Homero, ya que en la discrepancia, pese a los paralelismos, cabe esperar un esclarecimiento.

De cara a analizar las conexiones entre Díaz y Homero, merece la pena revisar en primer lugar la inclusión de elementos teatrales griegos en la obra Topografía de un desnudo. Díaz combina en esta pieza las técnicas vanguardistas teatrales, como son el uso de proyectores al comienzo de la obra o las propuestas escénicas de Bertolt Brecht (alienación del público, disposición escénica, etc.) y recursos claramente clásicos, tales como el uso de los “funcionarios” como una adaptación del coro griego.

Si bien La Odisea no fue concebida como una pieza teatral, sino como un poema épico (que sí fue representado en la antigua Grecia (Walton 136), desde una perspectiva más amplia se puede interpretar la aproximación de Díaz como un diálogo con la cultura griega como pilar de la occidental, incluyendo en dicho diálogo la revisión de la concepción griega del teatro. Habiendo Díaz revisado su posición hacia el teatro “naturalista” y asumido como suyas muchas de las concepciones de la perspectiva brechtiana, es cuanto menos lógico que en ese ejercicio de análisis busque Díaz un sitio para el teatro griego.

Afirma Jorge Díaz “(…) I feel the Spanish American theatre of violence, of contrast”



[1]. En efecto, la violencia física se presenta a lo largo de la obra de Díaz. Observamos dicha violencia en la relación marital de El cepillo de dientes, en el trato de los representantes de la organización caritativa y el “pobre” en El lugar donde mueren los mamíferos y, por supuesto, en Topografía de un desnudo. La diferencia entre las dos primeras obras y la que nos atañe es que en Topografía de un desnudo la violencia no se presenta de manera explícita. Al comienzo de la obra se describe la muerte de Rufo, sin llegar el espectador a visionarla:

METEOROLOGO.- El cuerpo- porque debo recordarles que hay un cuerpo- está a tres metros de la orilla. (…) Las uñas rasguñaron el suelo dejando unos curiosos surcos paralelos. (…) (Díaz 12)



ABEL.- (leyendo) (…) La corriente del río lo arrastró por el lecho pedregoso desfigurándole la cara. (Díaz 18)

Posteriormente, al final del primer acto, Díaz bloquea la visión del público cuando aparece el cadáver de San Lucas, el jefe de policía, una vez más para enfatizar el efecto dramático de la violencia. En las acotaciones Jorge Díaz explica:

Bruscamente todos los actores-testigos se ponen de pie y se vuelven de espaldas al público, como si miraran algo que ocurre en el río que se supone que pasa por el fondo. (Díaz 44)

Por último, para representar la matanza de los treinta mendigos al final del segundo acto, Díaz vuelve a buscar distanciar al espectador de la escena de violencia colocando a los actores de espaldas y representando la matanza como una “secuencia filmada” en la que “se mostrará (…) un montaje de imágenes no descriptivas ni necesariamente con los actores reconocibles. Fugaces rostros que pasan espantados., Oscuridad; manos; muchos pies que huyen, armas de fuego (...)” (Díaz 76).

La deliberada ausencia de violencia en el escenario es ya recomendada por Horacio en su obra El arte poética[2]: “You should keep out of sight many of the things to be narrated later. Medea should not murder her children in full view of the audience (..)”. Tal y como defiende Walton, los griegos eran partidarios de mantener una gran parte de la violencia como eventos referenciales a los que se accedía por los testimonios de otros, que es precisamente el modo en el que se desvelan los detalles de la muerte de Rufo. Walton distingue tres razones, según la perspectiva griega, para mantener la violencia fuera de las tablas del escenario: por el impacto dramático, porque los resultados de las acciones violentas son más relevantes que las mismas y porque la implicación de la violencia tiene un efecto más poderoso que la muestra de la violencia en sí.

Otro aspecto en el que se demuestra el conocimiento profundo y la deliberada referencia de Jorge Díaz al teatro griego es la personificación de dos elementos claves de la imaginería griega, como son el coro y las parcas. Díaz fusiona las características de ambos elementos y las plasma en el trío de funcionarios: el topógrafo, el meteorólogo y el notario. Los tres funcionarios abren la obra y se presentan en las acotaciones como individuos “(…) vestidos de negro. Son los funcionarios. Llevan paraguas. En sus gestos y palabras se advierte una deshumanizada rutina”. Esta descripción coincide con la que comúnmente se le atribuye a las parcas, personajes no humanos, que suelen presentarse como ajenas a los seres vivos, pero que en realidad controlan sus destinos, tal y como hacen los funcionarios en Topografía de un desnudo. Las parcas, también tres, son seres femeninos presentados como ancianas descritas en la mitología griega siempre vestidas de blanco, aunque representadas popularmente con largos harapos negros, como se puede apreciar en la animación de Disney, Hércules o en las pinturas negras de Goya (“Las parcas”). Los funcionarios, como las parcas pueden vaticinar lo que sucederá. Al inicio de la obra, en un constante diálogo a tres bandas, el topógrafo duda al describir el terreno en el que se encuentra “Yo diría que el aspecto de esta tierra de nadie sugiere… sugiere…”, pensamiento que el meteorólogo completa: “una fosa común” (Díaz 11), adelantando de esta manera los acontecimientos que posteriormente tendrán lugar.

El papel del coro en el teatro griego varió según los autores, siendo a veces

“actor” y “espectador” y otras simplemente “espectador”: “With the introduction of the actor, the chorus took on a dual function. It could be both actor and narrator, participant and espectator” (Arnott 21). Peter D. Arnott explica con respecto a la función del coro que éste “made no attempt to identify themselves with the characters of whom they sang” (Arnott 18). Al igual que este coro, los funcionarios relatan de manera fría, científica, los hechos que suceden, sin identificarse con los mismos:

EL RUFO.- Terminó la gran redada.

EL NOTARIO.- No han quedado testigos.

EL TOPOGRAFO.- Ni rastros

EL METEOROLOGO.- Ni culpables. (Díaz 77)

Un factor crucial de conexión entre la concepción griega del teatro y la visión de Jorge Díaz es el trasfondo político. En Atenas, la asistencia a las representaciones era un deber de ciudadano al que todos, incluidos los más pobres, debían responder. Para los griegos, el teatro era una expresión máxima de democracia, personificaba a la polis y a sus ciudadanos: “Greek tragedy was necessarily “political”; it’s subject matter was the well being of the polis” (Wiles 48). El máximo exponente de democracia en el teatro griego era el coro, que normalmente representaba el papel de mujeres, esclavas y ciudadanos y que daba cabida a la voz del pueblo. A su vez, la obra Topografía de un desnudo no se puede concebir sin la crítica al feroz capitalismo y a la corrupción política en Latinoamérica. En ambas concepciones del teatro griega y contemporánea, frente a la búsqueda de la evasión por parte del teatro naturalista, se aprecia un relevante matiz político.

En el plano formal, hay dos elementos en los que Díaz pudo haberse inspirado en la representación de la tragedia griega para desarrollar Topografía de un desnudo. El primero de estos es el desarrollo de la narración que tiene lugar en la obra: “Greek tragedy has little action in our meaning of the word. (…) The excitement of Greek tragedy lies rather in the cut and thrust of debate, the thrill of anticipation, the gradual realization of inevitable disaster (…)” (Arnott 23). La obra de Díaz abre con la exposición del hecho principal, la muerte de Rufo, lo que provoca que, al igual que en la descripción de Arnott, la obra se convierta en un continuo diálogo que busca aclarar los detalles de las últimas horas del mendigo y aunque hay acción, el descubrimiento de la verdad subyacente prima ante ésta.

Por otro lado, y a pesar de las demostradas conexiones entre ambas formas teatrales, cabría interpretar que la pieza de Díaz no es tanto una tragedia como una “antitragedia”, siguiendo las pautas clásicas del concepto. En primer lugar, los protagonistas de Topografía de un desnudo no son personajes de elevada condición social, no poseen honor ni valores en el universo de pobreza que se presenta en la obra del dramaturgo chileno. Lejos de ser un héroe clásico, Rufo es un “soplón” de la policía. La información que proporciona a los guardias provoca la desaparición del hermano de Teo, su pareja. A su vez, Rufo no respeta a su mujer, como vemos en la escena en que, al sospechar que Teo le está siendo infiel “El Rufo le da un bofetón que la bota al suelo (…) RUFO: ¡Zorra!” (Díaz 34).

El teatro griego cuenta con un lenguaje elevado, lo cual contrasta con la postura de Díaz en la que éste “apuesta por un lenguaje más directo y hasta didáctico, tendiente a promover el compromiso del público con su realidad inmediata.” (Massei 1)[3]. Entre los muchos ejemplos de esto podemos ver expresiones como “ramera mentirosa”[4], “no soy una alcahueta babosa”[5], “Cállate, mierda”[6].

Al no mantener Díaz el orden lineal griego de la tragedia según el cual la obra concluye con la irremediable muerte del héroe debido a su orgullo (hibris), logra el dramaturgo evitar el efecto de catarsis en el espectador, lo que lleva a un acercamiento más racional a los problemas planteados. Topografía de un desnudo comienza con el cadáver del “héroe”, cuya muerte, como se va descubriendo, no se puede atribuir a alguna torpeza causada por su hibris, sino a las condiciones sociales en las que vive. El protagonista de Díaz estaba destinado a morir, más por su situación social que por el designio de los dioses. Tal y como expresa el meteorólogo: “Es muy posible que de no terminar en la forma que terminó, hubiera muerto muy pronto de muerte natural a consecuencia del mal estado general de su organismo.” (Díaz 82).

Expuestas ya las disquisiciones de Jorge Díaz en Topografía de un desnudo sobre el teatro clásico y cómo el dramaturgo redefine sus propias pautas para la tragedia, me dispongo a exponer al personaje de Rufo como la interpretación actual del héroe griego por excelencia: Odiseo, o Ulises para los romanos. Hablar de una adaptación moderna al mito de Ulises sin referirse al Ulises de James Joyce sería un gran error, por tanto, las tres obras se compararán conjuntamente para mostrar la progresiva decadencia.

Odiseo, noble y respetado debe partir en un largo viaje, dejando atrás a su esposa, Penélope, que le espera fiel rechazando a todos los pretendientes que la acosan. El viaje de Leopold Bloom, sin embargo, tiene una duración de un día, pero se relata como si se tratara de una empresa mucho más larga. Frente a estos, Rufo, va y viene a menudo, desapareciendo por las noches sin que su pareja, Teo, sepa donde está.

Cuando Odiseo regresa a casa después de su prolongada travesía, su perro Argos le reconoce inmediatamente a pesar de su vestimenta de mendigo, otro punto que apoya la referencia a La Odisea en Topografía de un desnudo. El perro muere de la emoción, tal y como Canelo, perro por cuya cautela Teo y Rufo contienden aún estando éste último muerto, paga con su vida el afecto que tiene por Rufo: “El Canela fue muerto a balazos y seguramente iba con él [Rufo]. Me han dicho que nunca lo abandonaba.” (Díaz 35).

Parece que las relaciones sentimentales de Bloom y Rufo distan del matrimonio idílico entre Odiseo y Penélope. Como estos últimos, Leopold y Molly también están casados, aunque actúan como si no lo estuvieran y ambos conciben de manera bastante libre la fidelidad dentro de su matrimonio. Tal y como le sucede a Joyce en la vida real, desean en Ulises los personajes no estar casados, aunque al amanecer del día siguiente se nos presente un posible giro por parte de Molly. Rufo y Teo no están casados, son pareja de hecho y viven juntos, pero cuando Rufo se ausenta la noche que lo retienen en comisaría, Teo decide mantener relaciones sexuales con otro hombre, demostrando así que su concepto de fidelidad es tan liviano como el de Molly.

Otro punto en el que coinciden Teo y Molly es la cautela con la que debemos interpretar las palabras de estas mujeres ya que ambas son contradictorias. James Van Dyck Card en su libro An Anatomy of “Penelope” afirma sobre Molly “She is quite contrary since virtually everything that passes though her mind is contradicted by something else that passes through.” (Van Dyck Card 38). Del mismo modo, Teo se contradice en sus testimonios, miente, duda y es, en fin, un personaje en cuyo testimonio no se puede confiar. A mitad del primer acto, Teo y Rufo representan según recuerdan la última vez en la que Teo vio a Rufo con vida y cómo ella le negó la entrada a la casa. A continuación ella afirma “No, no fue así. Yo le pedí que averiguara algo por ahí.(…)” (Díaz 34).

Odiseo, al que se describe tanto en La Odisea como en La Iliada como una persona heroica, inteligente y valiente, contrasta con Leopold, a quien, en su (des)encuentro con el individuo tuerto, parodia del episodio de Odiseo y el cíclope, cuando éste último comienza a gritarle improperios antisemitas, Bloom huye despavorido sin siquiera plantearse confrontarle. Rufo, a quien vivir en la calle debería haber endurecido, aparece también como una persona asustadiza, que ruega a Teo que por favor le deje entrar en la casa: “Teo, un viejo no debe andar solo. Tú no sabes. Tengo miedo…” (Díaz 34).

Escribe Jefferson Hunter con respecto a Bloom que tanto él como Geert “over and over again they fail to live up to their assigned roles” (Hunter 8). En Topografía de un desnudo, expresa Juanelo frente al cadáver de su amigo “Yo no le entendía. Hablaba de cosas que leía por ahí (…) Ideas raras, yo que sé” (Díaz 20) y “El Rufo no era como nosotros, sabía leer” (Díaz 24). Rufo era una persona con posibilidades, cultura e inteligencia, pero, como Bloom, es incapaz de alcanzar su potencial y, peor que este, acaba sus días relegado a la marginalidad.

El mundo griego mantiene un profundo optimismo y confianza en las posibilidades del hombre. En la realidad contemporánea dicha tranquilidad es difícil. Hunter afirma con respecto a la creación de Ulises: “(…) he [Joyce] wrote Ulysses at a time profoundly skeptical of heroism and weary of all the virtues openly admired by past writers” (Hunter 9). En la misma línea, en los años de escritura y revisión de Topografía de un desnudo comenzaba la guerra de Vietnam, morían asesinados Malcolm X y Che Guevara, continuaba en España, país en el que Díaz completó la escritura de la obra y del que procedían sus padres, la dictadura de Franco. Todo lo anterior confirma que había razones que justificaran la actitud pesimista y la incredibilidad en las instituciones por parte de Jorge Díaz

La progresiva decadencia de la ética desde la época griega hasta ahora se simboliza en estas tres obras con el estatus económico de sus protagonistas. La historia de Odiseo, rey de Ítaca, no contempla conflictos sociales y se observa desde la perspectiva de un miembro de un nivel económico muy superior. Si bien es cierto que Odiseo se ve despojado de sus riquezas cuando aparece naufragado, experimentando así (momentáneamente) la pobreza, también lo es que su posición social consigue reinstaurar la económica, facilitándole la reina Arete los medios necesarios para volver a casa. También se ha criticado de Joyce la visión burguesa del mundo (Broker 170) y cómo, a pesar de que se aprecian las diferencias de clases, éste no es un tema prioritario para el autor de Ulises. Jorge Díaz, sin embargo, da a esta aproximación marxista una gran importancia y hace de este choque de clases entre los pobres y el capitalismo, personificado por el personaje de Clemente, el tema principal de Topografía de un desnudo y una cuestión primordial en la temática general de su obra.



A través de este análisis he buscado demostrar la influencia de la concepción griega de la tragedia en el teatro de Jorge Díaz y cómo éste replantea su postura frente a la tradición. Para hacer esto, Díaz ha modelado con precisión a un protagonista en Topografía de un desnudo que se presenta víctima de sus circunstancias. Como el Odiseo de Homero, Rufo era potencialmente bueno y noble, pero fue convertido en un hombre de baja moral que ha perdido la esperanza. Al igual que el Bloom de Joyce, Rufo se describe como un hombre sin valores. Pero Rufo no pertenece a la realeza, como Odiseo, ni a la clase media alta, como Bloom, sino al último escalón de la pirámide social, es un hombre sin opciones.

Planteaba al principio “¿Por qué elige Díaz a un personaje tan deplorable como protagonista de su obra?”. La respuesta se encuadra en un diálogo histórico entre Topografía de un desnudo, escrita a mediados de los años sesenta, y los dos textos que preceden a esta obra en temática, La Odisea de Homero y la reescritura de James Joyce a principios del siglo XX. Jorge Díaz se adjudica la interpretación de Joyce al texto de Homero y la explora, llevándola aún más lejos para hacer evidente la incipiente decadencia y la pérdida de valores sociales a las que la sociedad se enfrenta. La comparación del teatro de Díaz con la obra de Homero es enriquecedora desde el punto de vista artístico, la comparación entre el autor chileno y James Joyce impulsa el dramatismo de la pieza de Díaz. Alrededor de cincuenta años separan la publicación de ambas creaciones, a pesar de lo cual, la realidad latinoamericana contemporánea de Díaz aparece como prueba de la “involución” social de nuestra era y de la supremacía del dinero frente a la ética. Hoy, cuatro décadas después del estreno de Topografía de un desnudo, el tema y el tratamiento de esta obra siguen tan, o más, vigentes y universales como el día en que se representó por primera vez.

domingo, 14 de octubre de 2007

Fechas de Producción





La producción a cargo de Constanza Poblete entrego este calendario

Octubre

Lunes 8 Propuesta
- Vestuario
- Escenografía
- Utilería
- Música y luces

Sábado 20 Ensayo


Lunes 29 Primer plazo
- Libreto listo
- Vestuario
- Escenografía
- Utilería
- Música y luces

Noviembre

Sábado 3 Ensayo

Lunes 12 Propuesta de afiche e invitación

Sábado 17 Ensayo

Lunes 26 Último plazo
- Vestuario
- Escenografía
- Utilería
- Música y luces
- Afiche, invitación

Diciembre

Sábado 1 Ensayo

Lunes 3 Ensayo general


Preparación cóctel

Jueves 6 Presentación

calendaraizacion

Fotos de ensayo








domingo, 7 de octubre de 2007

equipo de trabajo

Responsables equipos de trabajo:

Créditos

Vestuario: Nicolle Chateau, utilería: Claudia Orellana, escenografita: Daniela Ruiz, producción: Constanza Poblete, iluminación y selección musical: Tania Vidal, difusión: Constanza Basaure, maquillaje; Romina Fernández, dirección: Paulina Kim

martes, 25 de septiembre de 2007

control escrito del libro "topografia de un desnudo" (sin consideración)

algo básico es haber leído la obra antes de comenzar a darle vida.

La prueba será idéntica a la de cualquier libro en otra asignatura
tienen que leerlo completo.

en la ultima clase les dije que fue imposible hacer lectura dramatizada y que por lo tanto después de vacaciones realizaría un control escrito sobre el texto, el titulo ya lo había dado “topografía de un desnudo” para que no fuera necesario comprarlo ofrecí enviárselos a vuestros correo, por lo tanto era responsabilidad de ustedes la recepción del material. (Solo algunas dejaron escrito sus correos pero el titulo de libro ya lo sabían)

El miércoles 26 dejare copias del texto para las niñas que aun no lo han impreso o fotocopiado (gratuito)
Estaré en al colegio a las 15:20 y dejare el material para que lo pueden retirar el día jueves.

La prueba es el primero de octubre

ese día también comenzaremos a montar la obra por lo tanto tienen que traer vestuario y proponer elementos para la escenografía; a partir de la lectura descubrirán que elementos pueden servir para a sus personajes; cartones, bastones, cuchillos, frazadas, tachos, palos, colgadores, sacos, cajones, etc. (lo deben traer el lunes)

para la construcción de sus personajes revisen la guía de Stanivslaski; “perfiles de personaje” :
pd: Cundo digo sin consideración me refiero que si falto alguien a la ultima clase es deber de la alumna ponerse al día y si alguien olvido la prueba tendrá comer pasas.

Éxito!



Estas fotografías pueden servir para acércanos a la estética de la obra:











































domingo, 9 de septiembre de 2007

"topografia de un desnudo" propuesta de montaje



Esta obra rescata un importante episodio de la historia brasileña, ocurrido en la ciudad de Rio de Janeiro en la década de 60: la operación "mata-mendigos". Por meses, cuerpos de indigentes fueron encontrados en los ríos Guandú y da Guarda.

El estado de los cuerpos - con señales de tortura que mostraban detalles de extrema crueldad - despertó el interés de la prensa, creando una delicada situación política para el entonces Gobernador Carlos Lacerda



Funcionarios del órgano del gobierno creado para tratar la cuestión de los habitantes de la calle - el Servicio de Represión a la Mendicidad - fueron indiciados juntamente con los agentes de la policía. El diario Última Hora, del enemigo declarado de Carlos Lacerda, Samuel Weiner, lideró una campaña para incriminar al Gobernador.

El hecho tuvo graves repercusiones, pero fue "apagado" de la historia del país, y hoy, la mayoría de la población desconoce el episodio, que es apuntado por algunos investigadores como la ante-sala del golpe de estado del 64, donde los mendigos servirían de conejillos de India para técnicas de tortura "importadas", que serían posteriormente usadas en los presos políticos.




Jorge Diaz llevo esta historia al teatro





No vengo del lenguaje.
No soy un escritor.
Sin un grupo detrás no puedo escribir ni una línea.
Soy un arquitecto que ve las palabras en el espacio
Jorge Díaz



Jorge Díaz, destacado miembro de la Generación Literaria de 1950, inició su trayectoria en el teatro nacional hacia finales de la década de 1950, al vincularse al grupo Ictus. En un primer momento, se desempeñó como escenógrafo, para luego hacerlo como dramaturgo, labor que le haría ser reconocido como uno de los más influyentes de la escena teatral nacional de la segunda mitad del siglo XX. En 1957, había estrenado sin éxito uno de sus primeros textos, Manuel Rodríguez. Con más de noventa obras teatrales escritas -entre las que destacan El cepillo de dientes, El velero en la botella, Las cicatrices de la memoria, Topografía de un desnudo y Pablo Neruda viene volando- y alrededor de cuarenta piezas de teatro para niños, a lo que se agrega su trabajo como guionista de radio y televisión, y sus actuales creaciones de narrativa, Jorge Díaz es uno de los dramaturgos más premiados en la historia del teatro chileno. Entre los galardones que ha obtenido se cuentan el Premio Nacional de las Artes de la Comunicación y Audiovisuales, en 1993; el Premio Antonio Buero Vallejo de Guadalajara, en 1992; el Premio de Teatro Centenario de la Caja de Ahorros de Badajoz, en 1989; el segundo premio en el Cuarto Concurso de Dramaturgia Eugenio Dittborn, otorgado por la Escuela de Teatro de la Universidad Católica, por su obra Fragmentos de alguien, en 1987; el Premio Palencia de Teatro (España), en 1980; por mencionar algunos. En sus inicios, las obras de Jorge Díaz se vincularon al teatro del absurdo, orientadas hacia la crítica social y la sátira de la realidad latinoamericana. De este modo, estas piezas teatrales auscultaban la realidad, evidenciando el escepticismo y la desesperanza del autor a través del mundo representado, la lucha de sus protagonistas por vencer la soledad, la mentira y la incomunicación, el lenguaje directo y el uso del humor negro o sarcasmo. Los textos teatrales de Díaz develan la angustia existencial de los seres humanos en medio de la vorágine de la sociedad moderna, en la que todo parece ser un objeto descartable. La crítica especializada ha valorado la producción del autor, tanto por su fidelidad a una estética particular y a los temas abordados en sus montajes, como su permanencia y calidad. Jaime Celedón, compañero en el grupo Ictus, señaló: "En todas sus obras (...) encontramos en el escenario a un ser humano, sobre el que se edifica la trama, y que se enfrenta a ella tan sólo acompañado de su alma, sus sentimientos y su palabra. La devolución de ella en el desarrollo teatral de cada una de las obras, llega al espectador como un eco lacerante de necesidad, posibilidad y frustración. Es el grito del hombre a la ancha curvatura de un paisaje hosco, aislado, falsamente poblado, y sordo a las inquietudes de la nueva generación humana". En 1994, luego de vivir largo tiempo en España, volvió a Chile para radicarse definitivamente, donde continúa escribiendo y dedicando parte de su tiempo a la pintura. Jorge Díaz falleció el 13 de marzo de 2007.
niñas le recuerdo que mañana deben llevar propuestas, "topografia"es mi opcion, la acabo de leer y el texto es increíble.


domingo, 2 de septiembre de 2007

revisen la pauta

estimada alumnas:
les informo que mañana lunes 3 de septiembre es la prueba teorica del electivo teatro

tema : disertaciones y guia del metodo de las "acciones fisicas" (satanislavski)

Arriagada y Fenanadez: revisen el material que esta publicado (la pauta de los disintos periodos) y busquen informacion por internet, la prueba tendra preguntas generales y el desarrolo de sus respuetas dependera del dominio que tengan sobre el tema.

jueves, 30 de agosto de 2007

San Bernardo

CIC



Cuando preguntan a un habitante de la Región Metropolitana de dónde es, su respuesta suele ser, Santiago, no dice de Huechuraba, El Bosque, San Joaquín, Providencia u otra comuna, según sea el lugar de residencia. No existe en la cultura capitalina una identificación marcada con las comunas, y con los barrios muy poca, salvo uno o dos lugares.
En cambio un habitante de San Bernardo, siempre dice: San Bernardo, aunque hoy esta localidad prácticamente se encuentre pegada a la ciudad de Santiago. Pese a esto, ha sabido mantener su identidad rural y paisajes con antiguas casas y calles llenas de arboledas. Reconocida es su estación de trenes y su maestranza.

En el plano cultural, sobre todo en la literatura, se ha desarrollado sin la sombra e influencia despótica de la capital, que suele centralizar todo de manera apabullante. Fue en San Bernardo donde a principios del siglo XX, en el año 1904, los escritores Augusto D’Halmar, Fernando Santiván y el pintor Julio Ortiz de Zárate se afincaron para dar vida a lo que se conoció como Colonia Tolstoyana, un proyecto de comunidad agrícola-artística motivada por los principios del escritor ruso León Tolstoy, y cuyo eje central era la fraternidad universal.


En San Bernardo también vivió, tras dejar la ciudad de Lota, el escritor Baldomero Lillo, Magallanes Moure y el joven Romeo Murga.

En los últimos años han surgido numerosos poetas en San Bernardo, y las actividades culturales son permanentes, también se editan bastantes libros y revistas. Posee muchas instancias culturales como, por ejemplo, el Ateneo de San Bernardo, el Centro Literario Andén, el Colectivo de Artes el Ático y la Academia de las Letras, fundada por algunos poetas, entre ellos Úrsula Starke, que además han editado a sus alumnos. Actualmente cada año se realiza una Fiesta del Libro con numerosas actividades en las distintas áreas artísticas, a la que asisten escritores de otras comunas e incluso de regiones.
(Alejandro Lavquén)










viernes, 17 de agosto de 2007

Se abre el Telón en el Inmaculada


Este sábado 18 de agosto a las 12:00 hrs. Se presentara en el auditórium la obra “El Bosque desanimado” que será interpretada por los niños del taller de teatro (básica) CIC
Esta toda la comunidad invitada
¡Los esperamos!

viernes, 10 de agosto de 2007

teatralizar disertacion

willi
Estimadas alumnas:
La disertación sobre el Teatro en Grecia deja bastante que desear, les recuerdo que hay un porcentaje importante de la evaluación en la puesta en escena, la idea es dejar de lado lo convencional y ocupar la creatividad e imaginación en las disertaciones (teatralizar la disertación)

Aquí va una pauta que puede ayudar en los próximos temas:

Teatro en la Edad Media:

- contexto histórico
- tradición Greco latina en el drama cristiano
- “temas”
- "del templo a la plaza publica”
- “el auto de los reyes magos”
- misterios o moralidades

Teatro en el Renacimiento:

- la comedia del arte.(Italia)
- el siglo de oro Español: (grandes Autores: Lope de Rueda, Cervantes, Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón De la Barca.

- el Teatro Isabelino (Inglaterra): Shakespeare: vida, obra e influencias.

- Teatro clásico Francés: El Clasismo, la regla de las “unidades”, Moliere, vida y obra ; la comedia Francesa


Teatro contemporáneo:

- Satanilslavski (el realismo)
- Brecht (teatro épico)
- Antonin artaud (teatro físico, influencias de oriente)
- Teatro absurdo
- Teatro de vanguardia (Pirandello)
- Teatro simbolista
- Teatro expresionista

Teatro Latinoamericano:

- orígenes y evolución
- grandes autores
- “temas”
- Ahondar en el teatro Chileno

jueves, 9 de agosto de 2007

escena "muñecas" presentacion 1° semestre


Foto de isquerda a derecha: Camila Barrientos, Paulina Kim, Alejandra Figueroa, Carmen Arriagada, Constanza Poblete, Daniela Diaz

lunes, 9 de julio de 2007


El origen del Teatro









Tratar con la historia no escrita del teatro implica remontarnos a la historia misma de la humanidad ya que, en su esencia, ese conglomerado de acciones humanas que los antiguos griegos codificaron como teatro, no pertenece a ninguna raza, período o cultura en particular. Antes bien, es una forma de lenguaje por medio del cual, originalmente, el mundo fenoménico es imitado y celebrado. Esta forma de lenguaje, que subyace inequívocamente en lo más profundo del rito, ha sido un patrimonio común a todos los hombres -si bien con diferencias de grado- desde que el hombre existe. El brujo que imita un ciervo, en una escena pintada sobre la pared de la caverna, y el actor de Broadway que imita a Sir Winston Churchill, tal como aparece en una cartelera de Broadway, tiene un lazo común a pesar de los veinte mil años que lo separan.



Orígenes del teatro occidental
Teatro griego

La historia del teatro en occidente tiene sus raíces en Atenas, entre los siglos VI y V A. C. Allí, en un pequeño hoyo de forma cóncava -que los protegió de los fríos vientos del Monte Parnaso y del calor del sol matinal- los atenienses celebraban los ritos en honor Dionisio; estas primitivas ceremonias rituales irían luego evolucionando hacia el teatro, constituyendo uno de los

grandes logros culturales de los griegos. Lo cierto es que este nuevo arte estuvo tan estrechamente asociado a la civilización griega que cada una de las ciudades y colonias más importantes contó con un teatro, cuya calidad edilicia era una señal de la importancia del poblado.






El teatro griego -o para ser más precisos esa forma de teatro que conocemos como tragedia- había tenido su origen en el ditirambo, una especie de danza que se realizaba en honor del dios Dionisos. Si tenemos en cuenta que Dionisos era el para los griegos el dios del vino, no debe sorprendernos que las danzas dedicadas a él no fueran moderadas ni que sus cultores estuvieran ebrios. A fines del siglo VII A. C., las representaciones del ditirambo se habían difundido desde Sición, en las tierrasdóricas del Peloponeso donde se habrían originado, hacia los alrededores de Corinto, donde ganaron en importancia literaria. Muy pronto, se habían extendido hasta Tebas y hasta las islas de Paros y Naxos.




En nada se parecieron las representaciones teatrales de la Atenas de Pericles a las espontaneas ceremonias de dos siglos atrás. Sin embargo, el teatro tuvo su origen en dichos ritos. Lo atestiguan los mismos vocablos, "tragedia" y "comedia". La palabra tragedia, del griego tragos (cabra) y odé (canción), nos retrotrae literalmente a los ditirambos de los pequeños poblados, en los que sus interpretes vestían pieles de macho cabrío e imitaban a las "cabriolas" de dichos animales y donde, muy a menudo, un cabrito era el premio a la mejor representación.



domingo, 8 de julio de 2007



MUESTRA PRESENTACION


Todo un éxito fue la presentación del electivo teatral del Colegio Inmaculada Concepción, el grupo compuesto por 20 niñas (todas alumnas del Colegio de la comuna de san Bernardo) en su debut hizo una demostración de la importancia que tiene la expresión corporal en el teatro, los primeros ejercicios cobraron gran belleza al ser interpretados por estas pequeñas actrices que dejaron todo en el escenario, cada movimiento era acompañado de alguna emoción que se proyectaba sin dejar de lado aspectos técnico tan importantes y a veces olvidados como el buen uso del espacio escénico que estuvo siempre en perfecta armonía, la búsqueda de diferentes niveles, calidades de movimiento, coordinación, detalles que dieron matices y calidad al espectáculo. La pantomima también estuvo presente y de manera acertada ya que las niñas primero hablaron de sus vidas de forma seria y creativa para luego dar pasó a los mimos que dieron la cuota de humor con historia entretenidas y graciosas, aquí el trabajo gestual también alcanzo un nivel alto, en algunos casos se noto gran precisión en la ejecución, utilizaron técnicas de la pantomima clásica como el “punto fijo” rindiendo tributo al mimo Francés Marcel Marceau quien desarrollo este arte a niveles impresionantes. En la segunda parte se presentaron “Sistema” “Muñecas” escenas que como nos conto Carlos Peña el profesor nacieron a través de creación colectiva (improvisaciones con temas de común interés), “Sistema” contaba la historia de una familia desorganizada que con motivo de la visita de una familia amiga se ven en la necesidad de encontrar la forma de ordenar el caos reinante en el hogar, no lo logran y llega la visita, unos hipéis extravagantes que no le dan ninguna importancia al problema, esta escena corresponde al genero del “teatro absurdo” donde el tema central imperante es la incomunicación (a veces muy común en las familias) en este trabajo destaca por la clara propuesta de personajes, definidos y con particularidades y también por la contingencia del tema que nos invita a reflexionar, después vino “Muñecas” un trabajo que llamo mucho la atención por el cuidado estético de la propuesta “muñecas” trataba la historia de un grupo de amigas que necesitan reunir dinero para asistir a un recital, consiguen un empleo en un museo de muñecas, un lugar lúgubre y tenebroso, el dueño del museo un tipo tétrico y misterios recibe a las niñas y les da intrusiones de trabajo, en esta instancia ellas notan el grado de locura y obsesión que tiene este personaje con sus piezas, una vez que quedan solas en el lugar, las muñecas cobran vida y comienzan a moverse causando el terror a estas niñas quienes también se transformaran en muñecas, es una escena dinámica, entretenida y de mucho surrealismo
Andres Huerta


Elenco:
Cotanza Basaure, Nicolle Chateau, Claudia Orellana, Loreto Ossa, Nicolle Rodríguez, Daniela Ruiz, Valentina Santos, Bianca Vargas, Tania Vidal, Jocelyn Araya, Carmen Arraigada, Camila Barrientos, Daniela Díaz, Romina Fernández, Alejandra Figueroa, Francisca Jaque, Paulina Kim, Javiera Marcelain; Constanza Pobrete, Romina Soto, Tamara Yánez
Profesor: Carlos Peña Henríquez
Sonido y luces: Felipe Garrido
Eléctrico: Don Elías ( auxiliar del CIC)

El programa: “Explorando el lenguaje de la expresión dramática”

El objetivo de esta primera unidad es lograr que las niñas conozcan, investiguen y experimenten los elementos estructurantes que componen el lenguaje de la expresión dramática. Se pretende potenciar la capacidad de observación y expresión individual de las alumnas como también el interés por imaginar y jugar dramatizaciones colectivas

Próxima unidad:

“conociendo el arte del teatro”
EL ARTE DEL SILENCIO



En la Grecia antigua la gente gustaba mucho de la cultura, la música, las artes plásticas y el teatro, pero los escenarios no eran como los de ahora con las ventajas técnicas,luces, y con techo, aunque si tenían una acústica que muchos teatros actuales envidiarían, en sí eran muy grandes, con una capacidad inmensa de gente,por eso el último de la fila no alcanzaba ver los gestos que el actor hacía mucho menos escuchar (solo veían monitos brincando), por eso los actores buscaron de alguna manera expresar lo que querían decir sin hablar , y decidieron exagerar la expresión con su cuerpo y sus gestos, pero todavía el último de la fila no alcanzaba a distinguir si el actor estaba llorando o se reía y decidieron pintarse la cara de blanco, y ahora si, el ultimo entendía que decían con la pura expresión de la gesticulación, al paso de los años vieron que era mejor separar ese arte en otra rama y le dieron por nombre "Pantomima"